13 abril 2018

Paisajes humanos


Una mujer con sombrero descansa apoyada en su bastón. Mira hacia el curso de la garganta, aunque no podemos ver sus ojos, los oculta tras unas oscuras gafas de sol.
Piensa, tal vez, en el trecho con pendiente que falta para llegar al final de la ruta, a la cima dónde nace el cauce, uno de tantos que recorren este valle.

Los robles aún están desnudos, despuntan los primeros brotes, pero son muy tímidos todavía. La mujer no repara en ellos, en cambio yo he tomado esta instantánea porque el fondo del retrato me pareció sublime. El ramaje de todos los árboles en perfecta simetría orientado hacia el curso de la garganta, como si quisieran contarle al cauce un secreto...


Un músico con gorra afina su guitarra y prueba el sonido del micro. El concierto está a punto de comenzar. Se trata de un recital de poemas de Hernández, Alberti y otros poetas del '27 a quien el compositor ha puesto música.

Su voz es aterciopelada y clara, muy indicada para este tipo de espectáculos.
Mientras acabo mi cerveza en la terraza de enfrente, oigo los preparativos y me deleito en la belleza de este barrio y este pueblo.

03 abril 2018

Círculos

Círculos. Foto de Ginebra

El círculo se ha cerrado. Las ramas han atrapado mi nube, en la que sigo desde el punto de partida. No he podido apearme, me ha dado pereza hacerlo.No es la nube azul de la que habla Fito, no; es blanca y algodonosa, me recuerda una cucharada de azúcar glas con muescas de chocolate, esos son los brotes nuevos del roble: virutas de chocolate.

El cielo azul es testigo de esa armonía que encierra y, a la vez , lo cierra todo. El círculo como el recuerdo del útero materno y sola me dejo mecer por el viento y las ramas. No sueño; en este lugar no hace falta hacerlo, porque es un sitio alejado de toda coordenada geográfica, fuera del arco de cualquier medida de longitud o de latitud...La vida común se desarrolla abajo, aquí no llegan las ilusiones, los proyectos ni las decepciones. Es una balsa ingrávida con vida propia.

30 marzo 2018

Azul y Blanco

Azul y Blanco. Foto de Andrea M

El reflejo de un instante en la claridad nívea. En el oeste, un cielo azul roto de nubes. Huellas en la nieve. La luz barniza un paisaje inmenso y abrupto, así es esta montaña. Todo lo que veo a través del visor me parece un regalo. El momento eterno que ha quedado para siempre congelado en un segundo.

22 marzo 2018

Centenarios

Horanzos centenarios. Foto de Ginebra

Centenarios. Han visto salir el sol, ponerse, conocen la lluvia, el granizo, el molesto pedrisco, las nieves de diciembre y enero. Crecen sin demostrar su decepción. Sabiduría.

Testigos del jugueteo impertérrito de la nubes, mensajeros del viento, víctimas del aguacero, esclavos de la tormenta y cómplices de las estrellas más bonitas. Las que irán contigo cuando, definitivamente, te hayas ido. Allí permanecerán ellos, recordándonos, tal vez, o echándonos de menos en las terribles ausencias.

15 marzo 2018

De gigantes y molinos

Gigantes y molinos. Foto de Ginebra

Desafiando el tamaño del gigante, el hidalgo dio un salto con ayuda de una pértiga y se impulsó hacia el ramaje  queriendo alcanzar las nubes.
Confiado e ingenuo, que no ingenioso, perdió el equilibrio y aterrizó de boca el el lodazal, yendo a caer encima de una cerda recién parida...

La lechona, que gozaba tumbada después de comer maíz, le apartó con un gruñido seco al que siguió un soberano mordisco muy cerca de la entrepierna.
El pobre caballero herido quedó medio aturdido, pero satisfecho de sus nobles obras que no tenían otro fin que aliviar a los desventurados, los débiles, a quienes el Creador había puesto en su camino.

Y así siguió el de la Mancha, combatiendo sin tregua contra gigantes o molinos, según el día y el ánimo; contra truhanes y usureros, conquistando ínsulas y, deshaciendo entuertos.

09 marzo 2018

"Mañana será otro día"

Vértigo y adobe. Foto de Ginebra

Siguen cayendo las bombas sobre la ciudad asolada. Hablan de otro hospital destruido y dan datos de los muertos y heridos, hacen hincapié en el porcentaje de menores abatidos. La mayoría son civiles.

Habla de su batalla personal consigo mismo. De los proyectiles en forma de palabras que van directos a su corazón y que dañan la dignidad de su persona. Los insultos son balas certeras que no tienen margen de error cuando se los toma en cuenta. Por el contrario, se convierten en flores en el momento preciso en el que impactan sobre alguien que no los oye. Las serpientes de Silvio transformadas en palomas por la magia de unos versos

Dicen que pidió un deseo en el mismo instante en que le cagó encima una paloma. Llevaba una camisa blanca, nueva... Oyó que los deseos y los excrementos van indisolublemente unidos. Que los últimos son el motor que mueve a los primeros. Que sin ellos, no había forma de verlos cumplidos, y esperó pacientemente a que "la mensajera" depusiera de nuevo y así permaneció varias horas del primer día hasta que el cansancio le arrastró a la cuna, y se dijo para sí: mañana será otro día...

04 marzo 2018

Lluvia

Vértigo blanco. Foto de Ginebra


Ven a ver 
Las verdaderas flores
de este doloroso mundo.
Basho

El almendro bajo la lluvia nos regala una espiral en blanco y negro. Pétalos desafiantes que no temen el temporal. Ramas desnudas que canalizan las gotas que estallan en el sendero. 
En las suelas de mis botas la huella del aguacero.
Qué seguridad y qué serenidad nos proporciona la lluvia cuando llega, tras una larga espera.